El Departamento de Estado ajustó las citas para visas de inmigrante mientras sus funcionarios consulares reciben nueva capacitación. En paralelo, el Gobierno de Donald Trump avanza con otras medidas migratorias, entre ellas la posible revocación de hasta 200 000 visas de turismo y negocios.
Estados Unidos abre nuevos frentes en su política migratoria. El más reciente afecta a quienes buscan ingresar legalmente al país mediante una visa de inmigrante.
El Departamento de Estado puso en pausa las solicitudes de este tipo de visas a escala mundial mientras prepara nuevas directrices y capacita a los funcionarios encargados de evaluar a los solicitantes, según información publicada por Financial Times y The Guardian.
La iniciativa comenzó en las embajadas y consulados estadounidenses a principios de agosto. Las citas tuvieron que ser ajustadas para que los oficiales consulares reciban una capacitación más profunda y puedan aplicar los nuevos criterios de evaluación.
Según Financial Times, personas que ya tenían entrevistas programadas recibieron correos en los que se les notificó la cancelación de sus citas y se les indicó que posteriormente serían informadas sobre una nueva fecha y hora. Por ahora, no se ha establecido cuándo se reanudarán esas entrevistas
EE. UU. también apunta a visas de turismo y negocios
En paralelo, la administración Trump avanza con la intención de revocar visas B1 y B2, utilizadas para viajes de negocios y turismo, a extranjeros que ingresaron a Estados Unidos con esas categorías y posteriormente solicitaron asilo.
El Departamento de Estado informó que trabaja junto con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para identificar esos casos.
La cifra exacta todavía no ha sido anunciada oficialmente por el Departamento de Estado. Sin embargo, información obtenida por Associated Press y recogida por The Guardian señala que la medida podría afectar a hasta 200 000 personas.
Las visas involucradas corresponden a categorías B1 y B2 emitidas entre 2016 y 2026 a personas que posteriormente solicitaron o se encuentran solicitando asilo en Estados Unidos.
La revocación de una visa, sin embargo, no implica automáticamente una deportación inmediata. Según la información citada por The Guardian, muchas de las personas que mantienen solicitudes de asilo pendientes perderían su estatus como viajeros de turismo o negocios, mientras sus casos migratorios continúan.
Casi 50 000 arrestos migratorios en un mes
Las nuevas disposiciones coinciden con un aumento de los arrestos y deportaciones en Estados Unidos.
En julio, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) realizó 49 571 arrestos, el mayor registro mensual durante el segundo mandato de Trump. En promedio, las autoridades detuvieron a unas 1 500 personas y deportaron a aproximadamente 1 100 cada día, según datos gubernamentales analizados por The Guardian.
Abogados y defensores de inmigrantes consultados por ese medio señalan que la administración ha reducido las operaciones masivas y altamente visibles que marcaron etapas anteriores de su estrategia migratoria, pero ha intensificado operativos menos notorios.
Los datos muestran que, pese al cambio en la forma de ejecutar los controles, la presión migratoria continúa: solo durante julio se registraron casi 50 000 arrestos.
La pausa en las visas de inmigrante, la revisión de las visas B1/B2 y el aumento de arrestos y deportaciones forman parte de las distintas acciones que Estados Unidos mantiene actualmente en materia migratoria. Ecuavisa.com

