María* es madre de una joven de 23 años que acaba de dar a luz a una bebé prematura en el Hospital General San Vicente de Paúl, de Ibarra. Cuenta que, durante el tiempo que su hija estuvo hospitalizada, tuvo que comprar medicamentos e insumos para que recibiera atención. “Hemos comprado recetas de 20 o 30 dólares”, afirma.
El desabastecimiento de medicamentos continúa sintiéndose en Ibarra. Carlos Paguay, director provincial de Salud de Imbabura, señaló en una entrevista con un medio local que la provincia tiene un 55% de abastecimiento de medicamentos y un 65% de dispositivos médicos.
En los últimos días llegó un nuevo lote de medicamentos para Imbabura. La Dirección Provincial de Salud detalló que estos serán entregados a pacientes con enfermedades crónicas respiratorias, infecciones, afecciones cardiovasculares, así como para el manejo hospitalario y otras condiciones de salud.
María, quien pidió no ser identificada con su apellido por temor a tener inconvenientes en la atención, ya que la bebé continúa en la termocuna, cuenta que ha tenido que comprar insumos como jeringas, sueros y mascarillas, entre otros, para la atención de su hija y de su nieta.
Atención en el sector público de salud
En Imbabura, como en otras provincias del pa ís, se han registrado denuncias relacionadas con la calidad de atención en hospitales y centros de salud públicos.
Una de ellas fue difundida en redes sociales. Se trata de un paciente de 52 años que llegó al Hospital San Vicente de Paúl con dolores abdominales y esperó durante cuatro horas. Según la denuncia, le informaron que no había camas disponibles para recibir atención.
Por su parte, Paguay señaló en una entrevista radial que “gran parte de pacientes” debe acudir a los centros de salud tipo A para evitar que los hospitales se congestionen.
Aunque aseguró que en los hospitales no se puede negar la atención y reconoció que el tiempo de espera puede prolongarse entre cuatro y seis horas. “Del 100% de emergencias que llegan al hospital general, el 45% no deberían estar ahí sino en un centro de salud”, señaló.
A esto se suman denuncias por déficit de personal médico especializado y de enfermería. En abril de 2026 se conoció la desvinculación de al menos 40 profesionales en los cantones Ibarra y Antonio Ante.
También existen quejas por la insuficiencia de infraestructura física y equipamiento tecnológico para realizar diagnósticos. Fernando de la Torre, asambleísta por Imbabura, ha sido una de las autoridades que ha fiscalizado la situación del sistema de salud pública en la provincia.
En agosto de 2025, visitó el Hospital San Luis de Otavalo y el Subcentro de Salud de Ilumán para conocer la situación del abastecimiento de medicamentos y la atención médica. El asambleísta informó que en ambos establecimientos existían problemas para que los pacientes reciban atención oportuna y de calidad.
Según el apartado de datos abiertos de la Asamblea Nacional, que registra los pedidos de información realizados por los legisladores, De la Torre ha presentado 11 solicitudes al Ministerio de Salud Pública y al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). De ellas, dos han recibido respuesta.
Sistema de salud pública continúa en crisis
La salud pública en Ecuador atraviesa una crisis desde hace varios años. Durante el gobierno de Daniel Noboa, ocho personas han ocupado el cargo de ministro de Salud Pública, con permanencias de pocos meses.
María José Pinto, actual vicepresidenta del Ecuador, fue la sexta titular de esta cartera de Estado, entre noviembre de 2025 y abril de 2026. En ese momento, especialistas cuestionaron su designación al considerar que no contaba con el perfil técnico para asumir y resolver la crisis del sistema de salud.
Tras la salida de Pinto, el Ministerio de Salud Pública estuvo dirigido por Jaime Bernabé entre el 27 de abril y el 10 de julio. Actualmente, Juan Carlos Aveiga ocupa el cargo de ministro de Salud Pública y enfrenta un sistema que mantiene problemas de abastecimiento y atención.
A escala nacional se han registrado denuncias por la falta de citas médicas en hospitales y centros de salud de la red pública, tanto del Ministerio de Salud Pública como del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social.
Asimismo, usuarios han reportado problemas en el abastecimiento de medicamentos básicos y de fármacos para enfermedades crónicas o de alta complejidad, como la diabetes y el VIH.
En mayo de 2026, Imbabura recibió un lote de medicamentos e insumos del Cuadro Nacional de Medicamentos Básicos (CNMB), que debía ser entregado a los pacientes durante tres meses. Un nuevo lote llegó durante septiembre.
Además, entre las acciones anunciadas para mejorar la atención en la provincia está la incorporación de dos nuevas máquinas de anestesia para el Hospital San Luis de Otavalo, según un boletín de prensa del Ministerio de Salud Pública.
Sin embargo, pacientes y familiares continúan asumiendo parte de los costos de la atención. El nuevo lote de medicamentos reducirá las necesidades de los establecimientos de salud, pero todavía no se conoce cuánto permitirá mejorar el nivel de abastecimiento en los seis cantones de Imbabura. Noticia de LaHora.com.ec

