El Ministerio del Interior tomó el control operativo del Centro de Cámaras del COE de Quito este lunes 10 de agosto, en el marco del Plan de Protección de la capital que inició la semana pasada.
La medida se formalizó mediante la firma de un convenio interinstitucional con una vigencia de cinco años, con la finalidad de integrar de manera directa la tecnología de videovigilancia a las labores de la Policía Nacional.
El presidente Daniel Noboa respaldo la acción como una medida para erradicar el mal uso de las plataformas de seguridad. “Tomamos el control de la videovigilancia de Quito para ponerla donde siempre debió estar: al servicio de la Policía Nacional y de la seguridad de los quiteños, no de redes de espionaje”, aseguró el primer mandatario.
Respuesta inmediata ante el delito
El ministro del Interior, John Reimberg, señaló que la herramienta se encontraba subutilizada por procesos burocráticos. “Durante demasiado tiempo, el Centro de Cámaras del COE Metropolitano, a cargo del Municipio de Quito, no ha dado la respuesta que los ciudadanos necesitan. Mientras el crimen se organiza y se mueve con rapidez, el Estado no puede permitir que una herramienta fundamental permanezca atrapada en la burocracia, subutilizada o alejada de la operación policial”, sostuvo la autoridad.
La reestructuración implica que la sala situacional pase a ser dirigida técnicamente por personal policial. Carolina Andrade, la secretaria de Seguridad del Municipio de Quito confirmó que el acuerdo abarca un total de 632 cámaras activas e interoperables en la ciudad, las cuales estarán articuladas con el trabajo de las fuerzas del orden en territorio.
Reimberg remarcó que el traspaso es de carácter técnico. “Quiero ser absolutamente claro y enfático: esto no se trata de competencias, protagonismos ni disputas políticas. Se trata de proteger vidas”, afirmó Reimberg.
Regularización técnica y despliegue policial
Durante la presentación del acuerdo, las autoridades abordaron los problemas técnicos heredados, como la falta de regularización de los servicios de conectividad desde enero de 2026 y la ubicación descentralizada del centro de datos. El ministro explicó que la administración de la información debe centralizarse en las salas operativas policiales para evitar filtraciones y el uso no autorizado de transmisiones en salas espejo externas.
Para mantener la operatividad continua del sistema, el general Pablo Dávila, comandante General de la Policía Nacional informó que se asignaron 80 servidores policiales técnico-operativos, quienes rotarán en turnos durante las 24 horas del día.
El jefe policial aclaró que el personal municipal que trabajaba previamente en las instalaciones no será separado, sino que se sumará a un esquema de trabajo coordinado, con la posibilidad de incrementar el contingente policial conforme avance la planificación de expansión del centro de monitoreo. Noticia tomadad de Ecuavisa.com
