Noticia de Lahora.com.ec
En la madrugada del 9 de junio, la marchista ibarreña Karla Jaramillo; su entrenador, Miguel Giovan Delgado; y su hijo, Omaet ,viajaron de Ibarra a Quito, hasta el edificio de la Asamblea Nacional, para recibir una condecoración por su trayectoria deportiva.
El reconocimiento fue entregado en la sesión 99 del Pleno de la Asamblea.
Mishel Mancheno, presidenta del Legislativo, colocó en el pecho de Karla la medalla Dra. Matilde Hidalgo de Prócel, reconocimiento que se entrega a mujeres que aportan al país en actividades políticas, culturales, educativas, empresariales, económicas, científicas, investigativas, laborales, sociales y deportivas. Además, Mancheno entregó un acuerdo legislativo en homenaje a la deportista.
En el caso de Karla Jaramillo, el reconocimiento se otorgó por su destacada carrera como marchista. “Fue bastante grato porque uno trabaja con mucho cariño para el país”.
Omaet observaba a su madre desde otro espacio de la Asamblea. “Estaba feliz”, cuenta Karla. Cuando se reencontraron al finalizar el acto, recuerda que le dijo: “Mamá, eres una superestrella, la gente quiere tomarse fotos contigo”.
Con humildad y alegría evidentes, Karla dice: “A veces uno ve la medalla, pero al otro lado están el esfuerzo y la entrega incondicional”. Se refiere a las largas jornadas de entrenamiento que cumple todos los días para alcanzar sus objetivos.
Miguel Giovan Delgado, entrenador de Jaramillo, también recibió un reconocimiento por su trayectoria deportiva en la disciplina de marcha atlética y por “su contribución a la formación de deportistas que han representado al Ecuador en importantes competencias nacionales e internacionales”, se resalta en un comunicado de la Asamblea.
Para Karla, el profesor Delgado ha sido un pilar fundamental en su carrera, pues la motiva a continuar a pesar de las dificultades para sostener la actividad deportiva.
“Sigue muchacha, tú eres buena”, comenta Karla que suele repetirle su entrenador.
Casi tres décadas de vida dedicadas al deporte
Karla Johana Jaramillo Navarrete nació en Ibarra, Imbabura, el 21 de enero de 1997. Se muestra emocionada porque pronto cumplirá 30 años, de los cuales 24 los ha dedicado al deporte.
“Toda mi vida he estado marchando, entregando mi vida al mérito deportivo”.
En 2025 obtuvo su título como licenciada en Psicología Social por la Universidad Politécnica Territorial del Estado de Mérida Kléber Ramírez, de Venezuela.
Jaramillo cuenta que cursó el pregrado en línea, debido a que dedica la mayor parte de su tiempo a los entrenamientos deportivos. Actualmente estudia una maestría en Pedagogía Crítica.
Es madre de Omaet, de 9 años, por lo que, además de dedicarse de lleno a su carrera deportiva, destina tiempo al trabajo de crianza y al cuidado del hogar.
Cuando no está entrenando, le gusta tejer, bordar y pintar. “Eso me relaja, me ha ayudado en mi parte psicológica”, señala.
El inicio de una carrera marcada por la disciplina
Cuando Karla Jaramillo tenía 6 años de edad comenzó a entrenar atletismo como una actividad recreativa. Sus padres la inscribieron en la Escuela de Atletismo Tarquino Jaramillo. Allí conoció al profesor Giovan Delgado, quien se convirtió en su mentor y continúa siéndolo hasta la actualidad.
A los 11 años se introdujo en la marcha atlética. Karla cuenta que ese comienzo fue “algo bonito” y que cada vez le exigía más dedicación y constancia.
Al principio entrenaba una vez por semana. Después, los retos fueron surgiendo y comenzó a entrenar los miércoles y sábados, hasta completar jornadas de cuatro días de entrenamiento. En la actualidad, cuando tiene una competencia cercana, entrena de domingo a domingo.
“El deporte nos hace muy disciplinados, nos hace muy perfeccionistas”, dice Karla Jaramillo sobre su relación con el atletismo.
Jaramillo tuvo una adolescencia diferente a la de otras jóvenes, pues dedicaba sus tardes a los entrenamientos. Recuerda que se levantaba a las cuatro o cinco de la mañana para realizar las tareas escolares.
El deporte también le ayudó a mejorar su salud física. Cuando era niña sufría de convulsiones, pero la práctica deportiva fue una herramienta que le permitió contrarrestarlas.
Un camino construido con esfuerzo
Jaramillo se ha convertido en campeona panamericana, sudamericana y mundial. Algunas de las medallas que ha conseguido para Imbabura y Ecuador son:
Nueve veces campeona sudamericana.
Bicampeona de los Juegos Odesur (2022).
Campeona mundial de marcha en Mascate, Omán (2022).
Campeona Nacional de Marcha en Machala, El Oro (2026).
Campeona mundial de marcha por equipos en los 42 kilómetros de Brasilia, Brasil, en abril de 2026, junto a Paula Torres, Nathaly León, Magaly Bonilla y Johana Ordóñez.
A este campeonato llegó luego de dos años de preparación y tras un periodo sin competir en eventos internacionales de este nivel, remarca la deportista.
“Esta temporada ha sido bastante difícil ya que no estoy en el grupo de alto rendimiento”, dice Karla.
El Banco Pichincha y la Fundación Crisfe auspician sus participaciones deportivas. Antes de contar con ese apoyo, asegura que atravesó momentos complejos.
“En muchos momentos me sentí sola, abandonada. Es triste decir eso, pero muchas veces he querido renunciar por la falta de apoyo”.
Jaramillo señala que en el Ministerio del Deporte está en proceso su incorporación al grupo de deportistas de alto rendimiento, para recibir un incentivo mensual que le permita cubrir sus necesidades personales y familiares, además de acceder a atención médica, psicológica, nutricional y otros beneficios para deportistas élite.
La meta es regresar a unos Juegos Olímpicos
En 2021 fue parte de la delegación ecuatoriana que participó en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, ya que se aplazó debido a la pandemia del COVID-19. “Fue difícil, no imposible”, señala.
En esa competencia fue la segunda mejor ecuatoriana ubicada en la clasificación, detrás de Glenda Morejón, también ibarreña.
“Cuando estuve ahí fue un sueño increíble. Desde que tenía seis o siete años soñaba con eso porque veía a Jefferson Pérez”. En Tokio, Karla Jaramillo logró el puesto 28 en la competencia mundial.
“Después de competir sentía el llanto de felicidad. Decía: ‘Dios mío, pude llegar’”.
Actualmente, Jaramillo se prepara para clasificar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Entrena todas las mañanas de 07:00 a 10:00 y por las tardes de 15:00 a 18:00.
“Mi objetivo es ubicarme entre las 10 mejores del mundo”, agrega la deportista.
