Rumichaca: aranceles al 100% abren paso a nuevas protestas y bloqueos en medio de profunda crisis fronteriza

Ecuador

Redaccion Lahora.com.ec

La tensión en la frontera del puente internacional de Rumichaca vuelve a escalar y no se descartan nuevas protestas, tras el anuncio de que Ecuador elevará al 100% los aranceles a productos colombianos desde mayo, justificada como una tasa para fortalecer la seguridad en el cordón fronterizo.

El paso, que conecta a Carchi con Nariño, ya venía golpeado por la actual tasa del 50%, que redujo de forma drástica el comercio bilateral. En este contexto, el nuevo incremento genera temor de una paralización aún mayor en una zona que depende del intercambio diario.

Frontera en crisis y riesgo de nuevas protestas
En el lado colombiano, especialmente en Ipiales, gremios y autoridades advierten que la situación es crítica. En semanas anteriores ya se registraron cerca de 20 días de protestas en la vía hacia Rumichaca, por lo que ahora no se descarta que las movilizaciones se retomen, incluso con nuevos bloqueos del paso internacional.
El alcalde de Ipiales, Amílcar Pantoja, alertó que la caída del comercio está afectando empleo, transporte y actividades aduaneras, sectores que sostienen la economía de frontera. Según dijo, varios negocios enfrentan riesgo de cierre ante la falta de movimiento.

Precisamente, para “enfrentar la situación de frontera”, Pantoja anunció en sus redes sociales que este lunes 13 de abril de 2026 se llevará a cabo un gabinete ministerial, con la presencia de las máximas autoridades del Gobierno de Colombia, donde se espera la presencia del presidente Gustavo Petro.

“Agradezco al señor presidente (Gustavo Petro) por atender el llamado y hacer presencia con su equipo en Ipiales”, apuntó, en un mensaje que acompañó con una fotografía de él junto a Petro.
Menos comercio y más presión social
El impacto de los aranceles se refleja en la dinámica diaria de Rumichaca. Actualmente, el flujo está limitado principalmente al tránsito migratorio y a operaciones comerciales menores, muy por debajo de su capacidad habitual, según gremios de Ipiales y Tulcán, quienes afirman que el alza al 100% vuelve inviable el intercambio formal entre ambos países, profundizando una crisis que ya se sentía con el arancel vigente.
En Carchi, transportistas y sectores productivos coinciden en que la actividad comercial prácticamente se detuvo tras las restricciones, pero además alertan que la falta de flujo formal está empujando a prácticas ilegales, fomentando el contrabando, como ya lo ha expuesto LA HORA.

“Esta tasa de seguridad se convierte al final en una tasa de inseguridad, porque va generando un montón de pasos ilegales, que son muy identificados, por donde va pasando la mercadería que antes se pasaba formalmente”, afirma Carlos Bastidas, dirigente del transporte pesado de Carchi.

Sin respuestas y con tensión en aumento
Pese a reuniones y pedidos de diálogo, desde la frontera se cuestiona la falta de acuerdos entre los gobiernos de Gustavo Petro y Daniel Noboa, así como la inacción de la Comunidad Andina (CAN) para lograr resolver los problemas diplomáticos que escalaron al escenario comercial.

Mientras tanto, Rumichaca se mantiene como el principal termómetro de la disputa arancelaria, con menos comercio, más presión social y la posibilidad latente de que las protestas vuelvan a cerrar la frontera tanto en Carchi como en Nariño. (FV)

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