El parque de la Familia, ubicado en el barrio Yacucalle, una zona céntrica, residencial y comercial de Ibarra, capital de la provincia de Imbabura, dejó de ser un espacio seguro, de encuentro familiar y deportivo, dicen los vecinos que ahora lo ven como una zona de riesgo.
Afirman que los hechos delictivos y la sensación de inseguridad persisten en la zona desde hace algún tiempo. Esto se da pese a los controles policiales, patrullajes militares y acciones preventivas impulsadas por las autoridades y la comunidad.’La preocupación se concentra en un perímetro de tres manzanas alrededor del parque, donde confluyen viviendas, estudiantes, locales comerciales y un flujo diario de cientos de personas que utilizan las canchas de ecuavoley, baloncesto y tenis, además de las áreas para patinaje, ciclismo y trote.
Moradores y usuarios frecuentes coinciden en que esa zona se ha convertido en un punto de riesgo, asociado a robos, asaltos, venta de drogas, intentos de extorsión y la presencia recurrente de personas sospechosas, algunas de las cuales incluso permanecen durante la noche en distintas áreas del parque.
El problema, según los testimonios recogidos en el sector, no es reciente ni aislado, como ya lo ha expuesto LA HORA. Sin embargo, los vecinos aseguran que en los últimos meses los hechos delictivos se han intensificado, en especial en horarios de la tarde y noche, cuando la actividad deportiva y comercial aún es alta, pero la vigilancia disminuye.
El impacto se refleja también en los negocios del sector. El propietario de un local ubicado frente al parque, que solicitó mantener su nombre en reserva por seguridad, señaló que el temor ha ido en aumento.
Explicó que, además de los robos, se han registrado casos de microtráfico y extorsiones, lo que ha generado incertidumbre entre comerciantes y trabajadores.
Este escenario quedó nuevamente expuesto a finales de enero de 2026, cuando la Policía Nacional ejecutó un operativo que derivó en la captura de cuatro presuntos implicados en delitos de robo y extorsión en el parque de la Familia. El hecho fue interpretado por los moradores como una muestra de la problemática de fondo que afecta a este espacio público.
De acuerdo con información policial, la intervención se originó tras la denuncia de guardias de una empresa de seguridad privada, que realizaban labores de resguardo en el parque. Ellos reportaron que fueron interceptados por cuatro sujetos armados, quienes los amenazaron y se identificaron como integrantes de la estructura criminal los Lobos, asegurando que controlaban la zona. En ese contexto, les sustrajeron un chaleco de seguridad y los obligaron a retirarse del lugar.
Las labores investigativas permitieron ubicar a los sospechosos en el mismo barrio Yacucalle y ejecutar un allanamiento en un inmueble cercano, donde se encontraron las placas balísticas del chaleco robado. Según la Policía, las indagaciones revelaron que los aprehendidos estarían vinculados a presuntos actos de extorsión dirigidos tanto a comerciantes del sector como a trabajadores de servicios de entrega, a quienes intimidaban mediante amenazas para exigir pagos.
Los detenidos fueron identificados como Bryan G., Kevin P., Juan G. y Kevin A., este último con antecedentes por asociación ilícita, porte de armas, terrorismo y asesinato, conforme al reporte oficial. Todos fueron puestos a órdenes de la autoridad competente.
Tras estos hechos, se ejecutó una minga de recuperación del parque de la Familia, enmarcada en el Plan Cantonal de Seguridad Ciudadana. La intervención, liderada por el Municipio de Ibarra, fue presentada como un esfuerzo por recuperar un espacio considerado estratégico para la integración barrial y el deporte.
“Esta intervención comunitaria fortaleció el orden y la convivencia, y devolvió a la ciudadanía un lugar adecuado para la integración y el uso familiar”, señalaron desde el Cabildo. La jornada contó con la participación de moradores, dirigentes barriales, estudiantes de la Universidad Técnica del Norte, personal municipal de Parques y Jardines, Seguridad Ciudadana, Obras Públicas, Policía Nacional y el Cuerpo de Bomberos.
Entre las acciones ejecutadas constaron la poda de árboles y césped, la pintura general del área recreativa, el mantenimiento de luminarias y el arreglo de cajas de revisión eléctrica, con el objetivo de mejorar la iluminación y las condiciones de uso del parque.
Para Edgar López, director municipal de Seguridad Ciudadana, la minga sirvió para aunar esfuerzos y unir a la comunidad. “Al limpiar este espacio de distracción y de integración familiar. Sus canchas están cumpliendo el objetivo para el que fueron creadas: promover el deporte y las actividades saludables”.
“El parque de la Familia debe ser lo que era antes, un parque netamente de distracción, de integración, de amor, sobre todo que aquí muchas canchas deportivas sean bien aprovechadas. No queremos que grupos indeseables, delictivos, se apoderen de este buen espacio público”, comentó.
López añadió que se instaló un punto de seguridad privada para la coordinación permanente con los Agentes de Control Municipal y la Policía Nacional; no obstante, vecinos del sector insisten en que estas acciones deben sostenerse en el tiempo y complementarse con controles permanentes, pues consideran que la inseguridad en el parque de la Familia es un problema que no se resuelve únicamente con intervenciones puntuales. (Lahora.com.ec)
