El gobernador de Imbabura, Jorge Aníbal Ortiz Cifuentes, asumió el cargo tras el decreto firmado por el presidente de la República, Daniel Noboa, con un mensaje claro: su gestión estará marcada por la seguridad y mejorar la atención en salud pública, dos temas que reconoció como los más sensibles y urgentes para la provincia.
Desde su discurso de posesión, el funcionario dejó en evidencia que recibe una provincia golpeada por el avance del crimen organizado, la minería ilegal y una crisis sanitaria que exige respuestas inmediatas.
Ortiz, oficial del Ejército en servicio pasivo, reconoció que asumió funciones en un contexto nacional complejo, con el país atravesando el año más violento de su historia reciente, subrayando que es consciente de las expectativas ciudadanas y de la responsabilidad que implica representar al Ejecutivo en una provincia estratégica del norte del país.
“Soy consciente de los retos y dificultades que enfrentamos y también de las esperanzas puestas en este servidor”, expresó al insistir que la demanda ciudadana de que mejore la seguridad y la salud es clara y legítima.
“Nuestro pueblo pide una gestión transparente, eficiente, cercana al territorio. Y que se cumplan, que se atiendan sus necesidades”, señaló.
“Los imbabureños desean ser escuchados y exigen soluciones a sus múltiples problemas que viven día a día, considerando que la seguridad y la salud es un derecho”, afirmó.
Salud, otra prioridad
Ortiz ubicó a la salud como el segundo eje crítico de su gestión. Informó que, tras una primera revisión, se determinó que los hospitales de la provincia cuentan con un 60% de abastecimiento de medicinas.
Alertó sobre la situación del hospital San Vicente de Paul, que supera su capacidad instalada. “Nuestro hospital San Vicente de Paul tiene más de 50 años de construcción y la atención está con una sobrepoblación que registra un uso del 116%”. Agregó que otros hospitales cantonales aún tienen capacidad disponible y serán visitados en los próximos días.
Finalmente, aseguró que su administración se alineará con el plan de gobierno del presidente Daniel Noboa y que buscará fortalecer la economía local, el agro y la participación ciudadana.
Reiteró su compromiso con el diálogo, la unidad y la presencia en territorio, haciendo un llamado a funcionarios, jefes políticos y tenientes políticos a liderar acciones concretas de control, mediación y prevención.
“Mi gestión estará guiada por el diálogo permanente buscando la unidad que está fragmentada”, afirmó, con el objetivo de alcanzar lo que definió como el “bien mayor”: “Una provincia de Imbabura con seguridad y con desarrollo”.
