La sesión solemne de la Asamblea Nacional en Ibarra, marcada por la entrega de condecoraciones a personajes y organizaciones de la provincia, el viernes 28 de noviembre de 2025, tuvo un matiz de memoria histórica cuando el Legislativo reconoció a Mariana Yépez Andrade, la primera mujer en presidir la Fiscalía General del Estado.
Su reconocimiento por parte de Niels Olsen, presidente de la Asamblea Nacional, en el auditorio de la Universidad Técnica del Norte (UTN), fue un enaltecimiento a la trayectoria de una jurista que, desde Imbabura, ascendió durante más de tres décadas hasta dirigir una de las instituciones más sensibles del Ecuador.
La doctora Yépez recibió la condecoración “Dra. Matilde Hidalgo de Procel” al mérito social, un homenaje que, más allá del acto protocolario, puso en escena el aporte de una mujer que construyó su carrera en tiempos en que el acceso femenino a los más altos cargos judiciales era excepcional. De hecho, hasta 2025, solo dos mujeres han llegado a presidir la Fiscalía General, ambas originarias de Imbabura.
Un recorrido judicial construido desde la base
Su hoja de vida, registrada en los archivos del Consejo de la Judicatura, refleja una trayectoria que inicia desde los puestos más operativos del sistema judicial, iniciando como agente fiscal de Pichincha, pasando por jueza de Inquilinato, jueza Civil, ministra y presidenta de la Corte Superior de Quito, magistrada de la Corte Suprema y, finalmente, Fiscal General del Estado entre 1999 y 2005.
En total, acumuló más de 30 años en la Función Judicial, según recordó ella misma, en diálogo con LA HORA. “Estuve como 32 o 33 años en la Función Judicial”, explicó al rememorar su camino antes de asumir la Fiscalía.
Su ascenso profesional estuvo acompañado de una formación académica extensa, con títulos en Jurisprudencia por la Universidad Central del Ecuador, maestrías en Ciencias Penales y Criminológicas por la Universidad Externado de Colombia, diplomados en mediación, cursos avanzados en materia procesal y participación en programas especializados en universidades de Ecuador y Colombia.
Además, desarrolló una sólida trayectoria docente en universidades como la Central, la Católica, la UTPL, la Universidad Andina Simón Bolívar y la Universidad de Otavalo, donde impartió Derecho Penal, Procesal Penal, Oralidad y cursos de Posgrado.
También destaca como mediadora acreditada y consultora internacional en proyectos sobre derechos de las mujeres.
El cambio procesal que marcó su gestión
Su paso por la Fiscalía General coincidió con uno de los momentos más complejos y determinantes del sistema judicial: la transición hacia el proceso penal oral. Fue parte de los equipos que redactaron el nuevo Código y que implementaron el sistema que se utilizaría a partir del año 2000.
“No fue tanto el impacto del nombramiento como Fiscal General, pero de todas formas fue una gran responsabilidad porque se iniciaba el proceso oral. Entonces, el proceso que tenemos ahora se efectivizó en el año 2000 y a mí me ocupó el honor de trabajar en la elaboración del nuevo Código y de implementar el sistema. Eso fue muy importante”, recordó.
Sin embargo, también señaló que el reto institucional fue mayor por las limitaciones de la época. “La lucha fue difícil porque era una institución sin recursos financieros, ni administrativos, ni de estructura. Entonces, hubo que conseguir absolutamente todo y prácticamente se le hizo la institución independiente”.
Tras recibir el galardón en la UTN, describió lo que significó volver a Imbabura para un homenaje público: “Para mí un gusto, un honor muy grande, una sorpresa también cuando me propusieron y he venido con mi familia para compartir con ellos este galardón muy significativo”.
Inició a Diana Salazar en la Fiscalía
Consultada sobre la llegada de una segunda mujer a la Fiscalía General (Diana Salazar, en funciones entre 2019 y 2025), Yépez expresó satisfacción y recordó que formó parte del inicio profesional de Diana Salazar en la Fiscalía.
“Yo a ella le nombré también de ayudante. O sea ingresó en mi época, cuando era estudiante. Ingresó y continuó con satisfacción de que las cosas se habían llevado por ese camino”, dijo.
Una mirada sobre la justicia actual
Al evaluar el presente del sistema de Justicia, fue clara en señalar que el Ecuador enfrenta problemas estructurales, aunque cree que hay espacio para avanzar.
“Obviamente tiene problemas, pero yo creo que estamos saliendo ahí con buena voluntad, porque todos tenemos que hacer nuestro aporte, desde los abogados, los jueces y los fiscales, quienes tienen que hacer un trabajo común para salir adelante”, mencionó.
De esta manera, el perfil de Mariana Yépez sintetiza la trayectoria de una mujer que, desde los juzgados locales hasta los altos tribunales del país, se convirtió en un referente para la justicia ecuatoriana y una figura emblemática para Imbabura, quien recibió un justo reconocimiento por parte de la Asamblea Nacional. Noticia de Lahora.com.ec
