Las Vegas, EE. UU. – La edición número 26 de los Latin Grammy tuvo un protagonista indiscutible: Bad Bunny. La superestrella puertorriqueña se convirtió en la figura central de la noche al ganar el codiciado premio a “Álbum del Año” por su producción DeBÍ TiRAR MáS FOToS, además de otros cuatro gramófonos que consolidan su impacto global en la música latina.
La gala, celebrada en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas, fue testigo del dominio del artista, quien acaparó algunas de las categorías más importantes del género urbano.
Desde la llamada “Ciudad del Pecado”, Bad Bunny se llevó los premios a:
Álbum del Año – DeBÍ TiRAR MáS FOToS
Mejor Interpretación Urbana/Fusión Urbana – DTMF
Mejor Interpretación Reguetón – Voy a llevarte pa’ PR
Mejor Canción Urbana – DTMF
El primer reconocimiento televisado de la noche para el artista latino más escuchado del mundo fue “Mejor Canción Urbana – premio a los compositores” por DTMF.
Durante su intervención, Benito Martínez Ocasio —nombre de pila del cantante— repitió el mensaje que compartió durante los 31 conciertos de su histórica residencia en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot: invitar al público a abrazar a la persona que tuviera a su lado.
Fiel a su estilo espontáneo, Bad Bunny recalcó que no prepara discursos para ceremonias de premiación, por lo que su naturalidad quedó reflejada una vez más en ese gesto sencillo y emotivo que arrancó aplausos del público.
Con esta cosecha de premios, Bad Bunny reafirma su posición como uno de los artistas más influyentes del panorama musical global.
