Las Fuerzas Armadas continúan con sus operaciones en la parroquia Buenos Aires, en el cantón Urcuquí, provincia de Imbabura, donde la minería ilegal sigue siendo una amenaza persistente pese a los recientes bombardeos en las zonas de extracción.
En una nueva acción militar realizada el 6 de noviembre de 2025, personal del Ejército detectó la presencia de personas dedicadas a esta actividad ilícita y halló un sitio que funcionaba como centro de alojamiento para más de 30 individuos.
La operación de rastrillaje se ejecutó en el sector conocido como El Cristal, con el objetivo de identificar y neutralizar las estructuras que continúan operando al margen de la ley. En el lugar, los uniformados localizaron a tres personas con actitud sospechosa, que portaban linternas y guantes, elementos comúnmente utilizados para labores mineras.
Al ampliar el registro del área, el personal militar encontró a cinco personas adicionales en una edificación que servía como campamento. Allí se decomisaron herramientas y equipos empleados en la minería ilegal, entre ellos amoladoras, navajas, taladros, linternas, una motosierra, carpas y dispositivos de comunicación.
Sin embargo, el hallazgo más revelador fue la infraestructura del sitio: una edificación con 31 cuartos, que evidenciaba la capacidad de albergar a decenas de personas y la magnitud del asentamiento clandestino. Este tipo de estructuras, según fuentes militares, muestran el nivel de organización y permanencia de las redes dedicadas a la explotación de oro ilegal en la zona.
“Las Fuerzas Armadas, a través del Ejército Ecuatoriano, reafirma su compromiso de combatir la minería ilegal, proteger los recursos naturales y garantizar la seguridad y soberanía del país”, indicaron mediante un comunicado.
Este nuevo operativo ocurre pocos días después de los bombardeos efectuados en los sectores de mayor actividad minera dentro de Buenos Aires, acción que buscó destruir los campamentos e infraestructura utilizada para la extracción ilegal, que desde hace algún tiempo ha sido dominada por grupos narcoguerrilleros y organizaciones criminales como los Lobos.
Precisamente, como lo ha reportado LA HORA, Buenos Aires ha sido el epicentro de la minería ilegal en el norte del Ecuador desde hace casi una década, donde pese a los constantes operativos, la actividad ha mostrado una alta capacidad de reorganización, por lo lucrativo de este millonario negocio.
Actualmente, las Fuerzas Armadas mantienen un control militar permanente en la zona, con patrullajes terrestres y aéreos que buscan impedir el retorno de mineros ilegales y garantizar la seguridad en una parroquia que, desde aproximadamente el año 2017, enfrenta un conflicto constante entre los intereses extractivos ilegales y los esfuerzos estatales por recuperar el orden.Lahora.com.ec
