Imbabura

El feriado nacional por el Día de los Difuntos y la Independencia de Cuenca representó un impulso real para Imbabura. Tras semanas de incertidumbre económica y social por el último paro, los cuatro días de descanso marcaron un punto de respiro para los sectores turístico, comercial y gastronómico de la provincia, que vieron un movimiento alentador de visitantes en carreteras, terminales y destinos emblemáticos.

Desde el primer día, el tráfico vehicular en la Panamericana Norte anticipó lo que sería un fin de semana largo con ocupación casi total, aún a la espera de cifras oficiales de los gremios y las cámaras productivas.
Sin embargo, cientos de automóviles avanzaban desde el sur del país hacia el norte, en una constante fila que, por momentos, se extendía varios kilómetros. Muchos de los viajeros llegaban atraídos por la amplia agenda de actividades culturales y recreativas que se promovió desde organismos públicos y privados, como los municipios, pero también por la reducción del IVA al 8%, que alentó el consumo.

En las terminales terrestres de Ibarra, Otavalo y Cotacachi se repitió la escena: familias, grupos de jóvenes y turistas extranjeros llegaban desde Quito, Santo Domingo, Esmeraldas y otras provincias.
La conectividad vial favorable y la suspensión del cobro de peajes permitió que el flujo se mantuviera constante hacia lugares como San Pablo, Cuicocha, Yahuarcocha, Chachimbiro o Zuleta, que figuraron entre los destinos más visitados.

Feriado positivo
Las actividades planificadas semanas atrás, que iban desde ferias artesanales hasta recorridos gastronómicos y festivales artísticos, cumplieron su propósito.
En Ibarra, los parques y espacios públicos como Yahuarcocha recibieron una gran cantidad de visitantes. En Otavalo, la Plaza de Ponchos, ferias artesanales y mercados lucieron llenos desde temprano, con comerciantes que aseguraron haber tenido uno de los mejores fines de semana del año.
Cotacachi, por su parte, combinó su oferta de cuero y música en vivo con la programación cultural promovida por el municipio y los emprendedores locales. Antonio Ante, por su parte, se vio favorecido por las ferias textiles, la oferta gastronómica y los viajes en tren.

“Fue un feriado muy diferente, con mucho movimiento y turistas que llegaron desde el primer día”, comentó Cecilia Jácome, comerciante de Otavalo. “Vendí casi el doble que en otros fines de semana. La gente estaba animada y se quedó más tiempo”.

Lo mismo destacó Daniel Torres, propietario de un restaurante en Cotacachi: “Tuvimos mesas llenas prácticamente todos los días. La baja del IVA ayudó mucho, pero también el ambiente y la variedad de actividades”.
Por su parte, la Prefectura de Imbabura desplegó equipos en 19 puntos estratégicos para orientar a los turistas, garantizar la seguridad vial y monitorear el estado de las carreteras.

Entre los sitios con presencia institucional estuvieron Zuleta, Peguche, San Pablo, Cuicocha y Yahuarcocha. “Con el propósito de asegurar el desarrollo ordenado y seguro de las actividades turísticas y productivas durante el feriado nacional, la Prefectura de Imbabura, bajo el liderazgo del prefecto Richard Calderón, activó un amplio operativo logístico e institucional en los seis cantones de la provincia. Este despliegue refuerza el compromiso de la administración provincial con la seguridad ciudadana, el mantenimiento vial y la promoción del turismo responsable”, señaló la institución.

El prefecto Richard Calderón subrayó que la respuesta del turismo fue positiva y que, aunque aún se esperan cifras oficiales de ocupación y ventas, el impacto económico fue evidente.
“Imbabura vive del turismo, del comercio y la agricultura. Estos días de feriado son sumamente importantes para la reactivación económica tras el paro”, indicó.

Durante los cuatro días de descanso, los equipos técnicos y operativos recorrieron rutas, accesos y zonas rurales para atender emergencias, apoyar en la movilidad y verificar la limpieza de espacios turísticos, buscando mantener un flujo ordenado de visitantes y una oferta activa en todos sus cantones.

El sector hotelero también reportó resultados preliminares alentadores. En ciertos sitios de Otavalo, Ibarra y Cotacachi, la ocupación superó el 80%. En Chachimbiro, por ejemplo, las varias opciones de aguas termales trabajaron con toda su capacidad, mientras que en Yahuarcocha se notó una notable presencia de familias y deportistas.

El impacto del feriado se reflejó también en la economía local. Los pequeños negocios, mercados y emprendimientos gastronómicos vieron incrementadas sus ventas, reactivando cadenas de trabajo que habían sido afectadas por las movilizaciones recientes. En varios cantones, los locales aprovecharon el aumento del flujo turístico para lanzar promociones y extender horarios de atención.
NOTICIA DE: Lahora.com.ec

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