El octavo día consecutivo de paro en Imbabura estuvo marcado este lunes 29 de septiembre de 2025 por la llegada del presidente Daniel Noboa a Ibarra, capital provincial. La visita del mandatario ocurrió la noche anterior, cuando encabezó un convoy que trasladó víveres, medicinas y otros insumos desde Quito hacia Imbabura.
Noboa estuvo acompañado por los ministros del bloque de seguridad, Giancarlo Loffredo y John Reimberg, así como por una comitiva diplomática de alto nivel integrada por el nuncio apostólico, Andrés Carrascosa; la embajadora de la Unión Europea, Yekaterina Doródnova; la coordinadora residente de la ONU en Ecuador, Laura Melo; y el embajador de Italia, Giovanni Davoli.
Durante toda la jornada, en Ibarra, las calles del centro concentraron protestas a favor y en contra de Noboa, con predominio de manifestaciones críticas a su gestión. El fuerte resguardo policial y militar se hizo evidente en la zona céntrica para evitar nuevos enfrentamientos.
Según la vocera presidencial Carolina Jaramillo, el objetivo del convoy y esta comitiva era llegar con ayuda humanitaria a las familias de Imbabura, afirmando que el traslado fue impedido en varios puntos.
“Fue recibida por violentos que no representan a los ecuatorianos, quienes utilizaron bombas molotov, piedras, voladores y obstáculos en la vía para impedir que la ayuda llegue a la población”, afirmó.
La funcionaria también denunció que las protestas dejaron un saldo crítico en las filas militares. “Estos actos terroristas disfrazados de protesta no son pacíficos. Hay 17 militares que han sido secuestrados y seguimos sin conocer cuál es su paradero y el estado en el que se encuentran”.
Con este escenario, el octavo día de paralización mantiene a la provincia bajo un clima de tensión creciente, entre pedidos de paz, reclamos por el desabastecimiento y la radicalización de las medidas de hecho impulsadas por organizaciones indígenas y campesinas, que mantienen una semana de movilidad interprovincial e intercantonal interrumpida. Noticia de Lahora.com.ec
