El rover Perseverance de la NASA ha descubierto rocas en un antiguo canal de Marte que podrían contener señales de vida microscópica de hace miles de millones de años.
Los científicos subrayan que será necesario un análisis en laboratorios terrestres antes de confirmar cualquier indicio biológico, ya que el explorador no puede detectar vida de manera directa.
La muestra fue tomada en Neretva Vallis, un canal que alguna vez transportó agua al cráter Jezero. En ella se hallaron compuestos como carbono orgánico, fosfato de hierro y sulfuro de hierro, sustancias que en la Tierra suelen estar vinculadas a la actividad microbiana.
“Es el candidato más convincente hasta ahora en la búsqueda de vida pasada en Marte”, señaló Joel Hurowitz, investigador principal de la Universidad de Stony Brook.
Hasta la fecha, Perseverance ha recolectado 30 muestras de diferentes formaciones geológicas, que permanecen a la espera de ser trasladadas a la Tierra. Sin embargo, la misión de retorno enfrenta retrasos: el plan inicial de traerlas a inicios de la década de 2030 se ha postergado hasta, al menos, 2040 por el aumento de costos.
Los resultados del hallazgo fueron publicados en la revista Nature.
