La Reserva Ecológica Cotacachi – Cayapas enfrenta uno de los incendios forestales más graves de los últimos años. Desde la madrugada del 18 de agosto, el fuego permanece activo y ya ha consumido más de 1.000 hectáreas de vegetación de páramo, equivalentes a unas 1.400 canchas de fútbol.
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) informó que el siniestro se originó alrededor de las 05:00 en varios puntos de la zona de protección, entre ellos Apuela, Imantag, Purafo, Piñán, Pantaví y Pilavo. Pese al trabajo ininterrumpido de brigadas, bomberos y comuneros durante más de 48 horas, las llamas siguen propagándose debido al pajonal seco y a los fuertes vientos de la zona.
De acuerdo con estimaciones preliminares basadas en imágenes satelitales, la superficie afectada supera las 1.022 hectáreas. No obstante, las autoridades señalaron que la cifra podría variar tras las verificaciones en territorio.
“El incendio, avivado por la vegetación de páramo y los fuertes vientos del sector, se ha extendido hasta la parroquia Imantag y continúa activo”, indicó la SNGR.
La emergencia ha movilizado a guardaparques del Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE), con refuerzos provenientes de otras áreas protegidas como Antisana, Cotopaxi, Pululahua, Cayambe-Coca, El Ángel y Pasochoa. En tierra, los bomberos de Cotacachi, junto con el apoyo de efectivos de Urcuquí y comuneros de Piñán, mantienen la lucha contra las llamas.
El Gobierno Parroquial de Imantag y el Municipio de Cotacachi entregaron kits de hidratación y alimentos a los brigadistas. A su vez, la Unidad de Gestión de Riesgos municipal recopila información para dimensionar el impacto ambiental y social de la emergencia.
Brigadas especializadas en incendios forestales llegaron desde Quito para reforzar las operaciones en Imbabura, mientras las autoridades instan a la población a extremar precauciones y evitar actividades que puedan generar nuevos focos de fuego.
