El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), reiteró este lunes su petición al Gobierno de Ecuador para que otorgue un salvoconducto al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, en atención a su “delicado estado de salud” y con base en la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático de 1954, un tratado vinculante tanto para México como para Ecuador.
En un comunicado oficial, la Cancillería mexicana precisó que la solicitud se realiza conforme a los artículos IX, XII, XIII y XIX de dicha Convención, y subrayó que, en tanto se emite dicho salvoconducto, México ha solicitado al Gobierno ecuatoriano tomar “medidas humanitarias necesarias” para garantizar la integridad de Glas. Esto incluye su custodia en un lugar seguro y el cumplimiento de las medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en su Resolución No. 13/2025, emitida en febrero de este año.
La SRE recordó que México otorgó asilo diplomático a Jorge Glas el 4 de abril de 2024, con fundamento en el principio pro persona —consagrado en la Constitución mexicana— y en la tradición humanista del país en favor de personas perseguidas por motivos políticos.
“La procedencia de proteger al señor Glas Espinel fue resultado del análisis exhaustivo de la información recibida por todas las partes involucradas”, afirmó la Cancillería, detallando que la decisión cumplió con los requisitos estipulados en los artículos I, IV y IX de la Convención de Caracas.
Condena y situación judicial
La solicitud del Gobierno mexicano se produce tras la condena unánime dictada este 30 de junio por un tribunal de la Corte Nacional de Justicia de Ecuador, que sentenció a Glas a 13 años de prisión por el delito de peculado, relacionado con presuntas irregularidades en la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto de 2016. Este nuevo caso fue precisamente el que motivó su solicitud de asilo diplomático ante la Embajada de México en Quito.
Glas, figura clave durante el gobierno de Rafael Correa (2007–2017), ya cumple condenas anteriores por corrupción: una por asociación ilícita en el caso Odebrecht (2017) y otra por cohecho en el caso Sobornos (2020), sumando en total ocho años de prisión. Fue liberado a finales de 2022 gracias a una resolución judicial controvertida, y permaneció en libertad hasta su ingreso a la embajada mexicana a finales de 2023.
Crisis diplomática
El 5 de abril de 2024, agentes ecuatorianos irrumpieron en la sede diplomática mexicana en Quito para detener a Glas, horas después de que el Gobierno de México le concediera formalmente el asilo. El hecho generó una crisis diplomática sin precedentes entre ambos países: México rompió relaciones con Ecuador y presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), acusando a Quito de violar la inviolabilidad de sus instalaciones diplomáticas.
Por su parte, Ecuador sostiene que México incumplió los tratados internacionales sobre asilo al otorgar protección a una persona condenada por delitos comunes. Actualmente, Glas permanece recluido en la cárcel de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil.
